lunes 3 de octubre de 2011

Emisora FM 93.5 Estereocentro: los pro y los contra de la municipalización.


Los cambios experimentados en los últimos años por la “FM 93.5” han causado bastante revuelo. De un lado; algunos defendieron la idea de preservar una emisora de música variada con adeptos más allá de Santa Clara; de otro, la dirección de programación de la Radio Cubana, se afanó porque esta planta entrara por el carril de las emisoras municipales.

Acabo de leer el texto La FM 93.5 Estéreocentro, por una radio comunitaria”, hace unos meses galardonado con el Premio Casa de Cristal, de la Asociación de Comunicadores Sociales en Villa Clara. Se trata del resumen de casi tres años de investigación de estudiantes y profesores de la Universidad Central de Las Villas (UCLV), liderados por el licenciado Roberto Fernández Blanco.

Constituye un logro, simplemente, que el trabajo de los medios de difusión resulte importante para carreras de Estudios Socioculturales, Comunicación social y Periodismo. Ojalá otras emisoras y canales de televisión logren captar la atención de los investigadores. Pues, si bien es cierto que el ICRT cuenta con su propio cuerpo de metodólogos, por razones diversas, este ha tenido muy poca o nula incidencia en las dinámicas productivas y el diseño de la programación.

Los investigadores de la UCLV reconocen la complejidad de las transformaciones experimentadas por la FM; algo más que un cambio local: del edificio de la W, a la casa de la calle Buen Viaje, al otro lado del parque.

En realidad esta planta surgió, más por una coyuntura técnica que por un imperativo cultural o de política informativo. La idea de adquirir un trasmisor de Frecuencia Modulada (FM) para integrarlo a la cadena provincial, e independizar la señal solo cuando se realizaran trasmisiones deportivas (como sucede con casi todas las emisoras provinciales) le pareció un derroche al fallecido Roberto Rodríguez Frénez y otros directivos de la radio en la provincia. Constituye un acto de justicia histórica reconocer que, aún adscripta administrativamente a la CMHW, la “93.5” haya sido la primera emisora de su tipo en Cuba. No recuerdo que antes de 1987, e incluso después, haya existido una emisora de música variada que trasmitiera en FM, con sonido estéreo, durante todo el día.

Cuando la simultaneidad y el concepto de hombre o mujer-radio eran casi sacrílegos en las dependencias de recursos humanos y ni siquiera existían formas de pago que los ampararan, la FM de Santa Clara era activada por locutores-productores-operadores, -especie de DJ-, que intentaban –con aciertos y también sin ellos- dinamizaban el lenguaje radial del centro del país.

La investigación de la UCLV admite que en el año 2008, luego de los primeros intentos “municipalizadores”, la “93.5 ‘sonaba viejo’, ya que los radioyentes no encontraban la diferencia que buscaban en el dial. Y agrega: “En medio de esta compleja dinámica se decidió comenzar en el segundo semestre de 2008 un diagnóstico de corte sociológico y cultural de la producción radial de la planta y del perfil social de sus oyentes en el municipio de la cabecera provincial.

¿Realmente se ha convertido “Estereocentro” en la “emisora municipal” de Santa Clara? ¿Ha logrado imprimir un carácter comunitario a su programación? ¿Quedaron atrás el recuerdo y las formas de hacer de la emisora musical de los años ochenta y noventa?

Intentaré abordar estos temas en mi próxima entrada. Por lo pronto, invito a la audiencia y a los artistas de la radio villaclareña a debatir sobre el tema durante la edición del taller Techo de Vidrio que, al amparo de la UNEAC, realizaremos el miércoles cinco de octubre a las dos de la tarde, en la sala-foro Agesta, de la casona ubicada en la céntrica calle Máximo Gómez.