domingo, 3 de agosto de 2008

CON VOZ PROPIA recibe alentadores mensajes

Desde el estado norteamericano de Nashville recibí este mensaje el pasado día 25 de julio:

Hola Adrian,
Me llamo Luisa, soy the Sagua la Grande, yo vivia en la Calle Carmen Ribalta no recuerdo el numero. Sali de Cuba en el 1962 cuando era muy joven. Lei uno de tus blogs y hablabas de un Marino Rodriguez Garcia de la Isabela de Sagua, yo creo que el es casado con mi tia Estrella Vilar, pues el esposo de mi tia se llamaba Marino y hacia algo con los barcos y el puerto, no recuerdo muy bien. Me gustaria saber algo de mi tia y sus hijas pues como te dije sali hace muchos anos y no tengo contacto con mi tia desde hace mucho. Si es possible me gustaria tambien saber algo de las Familias Fernandez que eran duenos de una ferreteria en los anos 50s, tambien la familia Gayol, y la Familia Penates, creo que Silvia Penates se caso con un Bayolo, y los Fernandez eran Nilda, Mabel, Lilian y un hermano pequeno. Perdona que te moleste tanto pero tengo tantas preguntas y no se por donde empezar. Espero saber de ti.
Luisa Vilar.

Ciertamente, Marino Rodríguez González, práctico de nuestro puerto, es el tío político de Luisa Vilar. Ella abandonó a Cuba en 1962 durante la tristemente célebre Operación Peter Pan.

Y desde la Perla del Sur, el destacado escritor y director de programas radiales Fabio Bosch Jr. escribió lo siguiente:

Amigo:
No sabes cuánto regocijo me provocó tu correo... Pero no puedes imaginar cuánta nostalgia despertó en mi ver tu blog, y esas fotos de mi amada ciudad de la infancia, la adolescencia y la primera juventud: Sagua la Grande. La ciudad donde cuando era niño pasaba largas temporadas en la casa enorme, detrás del asilo de ancianos, donde vivían mis primos y mi tía Nélida, de quien yo era su sobrino favorito. Luego la casa en el Uvero, todo el verano allí. Luego mi tía casada con Mijares, mis dos sobrinos... Me parece llegar allí y escuchar en el traganiquel a Mario Suárez, cantando Crueldad... o Tengo el Sentimiento Herido.Ya voy poco a Sagua. Mis sobrinos emigraron dejando solos a Nélida y Mijares, el tío Isidro murió y Sagua solo hace que ponga a cocinar mis nostalgias. Hace dos veranos fui a explorar el Uvero para ver si iba con mi familia. Todo había cambiado tanto que decidí no volver.Quizás en este verano vaya por unas horas, a ver la familia que tengo allá, y bueno, como siempre, a llenarme los ojos con la única ciudad que puedo comparar con Cienfuegos.Un abrazo y gracias por este regalo que me ha llegado en esta mañana de domingo.Ah, genial la acción plástica sobre el trencito!!!Atte.

2 comentarios:

Fabio dijo...

Gracias Adrián. Esas palabras fueron escritas con la emoción, con el sentimiento y no con la cordura y revisión que merecen para aparecer en un blog de tanto brillo como el tuyo.
Pero como yo puedo escribir aquí lo que tal vez tu cuidadosamente redactas para tu blog, la alusión a las canciones de Mario Suárez, venezolano, por cierto, que se escuchaba hacía 1960 o 61 con verdadero frenesí en Cuba, llenaros mis oídos en el Hotel Canadá, de Sagua la Grande.
Mi tío, Isidro Hernández, recibió muy temprano un controvertido regalo de su padre Don Manuel Hernández, cuando este fallece. El abuelo Manuel, que había luchado contra los españolas en la guerra de Independencia, fundó una finca y una familia en la zona del Fé, en Camajuaní. Al morir, dejó la finca, una viuda joven y cinco hermanas hembras a mi tío, que era apenas un muchacho.
Un día él dejó las tierras, lo vendió todo y se asentó en Sagua la Grande, comprando con aquel dinero ganado a sudor y pulmón, el Hotel Canadá.
La Revolución lo intervino y fue justa con mi tío. Le ofreció una compensación económica apreciable. Lo nostálgico es que el Hotel Canadá dejó de serlo. Perdió su brillo y su esplendor. Son las cosas a las que no nos podemos resignar; no por nostálgicos, sino por revolucionarios.

Adrián Quintero Marrero dijo...

Fue un atrevimiento mío publicar esas palabras sin pedir permiso, por eso me permití dejar unas líneas para consumo; pero la sinceridad las salva y yo creo estar perdonado. Seguiré leyendo su blog y pronto pienso crear un enalce desde el mío. Siga trabajando...